El cine dentro del
aula; la realidad a través del celuloide.
La invención del cinematógrafo significo en muchos aspectos una nueva
mirada de la realidad, una manera “antojadísima” por relatar lo que el director
o el camarógrafo quería mostrar a su audiencia. Vemos como en su comienzo el
cine comenzó con simples grabaciones; los hermanos Lumiére no pretendían
en su comienzo mostrar o hacer un cine con intención, más de lo que se mostraba
sus fotogramas, solo se podía ver en cine como una nueva forma de hacer arte,
pero aún sin una intención clara.
Ya con
Georges Mèliés el cine toma un respiro, y se comienza a relatar una historia
con más partes, con un intención, con algo que mostrar; Mèliés comienza con el
cine de fantasía, realizando los primeros efectos especiales del cine, pero aún
no se nos presenta un cine con intencionalidad; no es hasta la llegada del
siglo XX cuando el cine comienza a
proponerse como una herramienta de critica social, mostrando realidades, y no
tan solo mostrando, sino que proponiendo y haciendo una crítica seria de
aquella.
Tenemos
un cine que nos muestra una fuerte crítica frente ciertos temas, ilustrando
realidades frente nuestros ojos, creando una situación única entre el
espectador y el “films”. El cine nos resulta tan llamativo que es imposible el
ver una película y no recordar alguna escena, esto expone la llegada real del
cine; esto se puede entender como la catarsis que en muchos casos nos crean
ciertos episodios de la película, o los personajes… podríamos hablar que
existen situaciones que nos son conocidas y nos hacen sentido.
Intencionalidad del cine dentro de la praxis educativa.
El cine como todo arte tiene un fin, y una intencionalidad, nos regala momentos únicos a lo largo de nutras vidas, nadie puede decir que al ver “la naranja mecánica” no se nos pasó por la cabeza alguna idea… esta es una de las grandes transversalidades que tiene el cine y, la cual puede ser usada de forma efectiva dentro del aula, como un recurso didáctico para un aprendizaje efectivo, según lo expuesto por José Contreras Domingo, la experiencia dentro de la educación es la causal de todo aprendizaje exitoso, por lo mismo, dentro de una didáctica bien planteada, las películas que expongan situaciones críticas de la realidad, supondrán un aprendizaje, ya que como veíamos anteriormente, el cine “provoca” en el espectador una sensación de reconocimiento, por ello una experiencia nueva.
Jorge Larrosa propone que la didáctica debe ser enfocada y se debe entender como una explosión en la barreras del educando, algo parecido a los que proponía P. freiré con su crítica a la educación bancaria, donde muchos profesores solo entregan conocimiento, y el alumno donde no es incentivado, solo se vuelve en un acumulador de conocimiento.
“Pensar la lectura como formación implica pensarla como una actividad que tiene que ver con la subjetividad del lector: no sólo con lo que el lector sabe sino con lo que es. Se trata de pensar la lectura como algo que nos forma (o nos de-forma o nos trans-forma), como algo que nos constituye o nos pone en cuestión en aquello que somos… Si leemos para adquirir conocimientos, después de la lectura sabemos algo que antes no sabíamos, tenemos algo que antes no teníamos, pero nosotros somos los mismos que antes, nada nos ha modificado. Y esto no tiene que ver con lo que sea el conocimiento, sino con el modo como nosotros lo definimos. El conocimiento moderno, el de la ciencia y la tecnología, se caracteriza justamente por su separación del sujeto cognoscente. Pero eso es también algo históricamente contingente.… Para que la lectura se resuelva en formación es necesario que haya una relación íntima entre el texto y la subjetividad. Y esa relación podría pensarse como experiencia, aunque entendiendo experiencia de un modo particular. La experiencia sería lo que nos pasa. No lo que pasa, sino lo que nos pasa. Nosotros vivimos en un mundo en que pasan muchas cosas… Pero, al mismo tiempo, casi nada nos pasa… Sabemos muchas cosas, pero nosotros mismos no cambiamos con lo que sabemos. Esto sería una relación con el conocimiento que no es experiencia puesto que no se resuelve en la formación o la trans-formación de lo que somos… Estamos informados, pero nada nos con-mueve en lo íntimo. Pensar la lectura como formación supone cancelar esa frontera entre lo que sabemos y lo que somos, entre lo que pasa (y que podemos conocer) y lo que nos pasa (como algo a lo que debemos atribuir un sentido en relación a nosotros mismos)” (Larrosa, 1996).
Proyección didáctica del procedimiento análisis de película from Diego Pino
El cine dentro aula nos expone una realidad, una realidad que el educando esta dispuesto a entender por la forma en que es expuesta, una forma atractiva y a su vez efectiva, ya que esta expuesta a su vez a la subjetividad de cada estudiante, él le da el sentido para ser entendida, por lo cual el conocimiento no entra enfrascado, sino que es manipulado por el mismo, y reconocido por el estudiante como un nuevo conocimiento, del cual él es propietario, pudiendo hacer con él lo que se plazca, ya que es capaz de entenderlo en su mult-dimensionalidad.
Sigue el films from Diego Pino
